¡Un bebé en la familia y la pasión sigue viva!

conciliar bebe y pareja

Con la llegada de un bebé a nuestras vidas y el ajetreo que esto supone, a veces desconectamos de nuestra pareja y dejamos a un lado el romanticismo. ¡Ya es hora de recuperarlo!

A ver, vamos a ser realistas: cuando acabas de dar a luz lo último en lo que piensas es en citas románticas o en retomar las relaciones con tu pareja. Estás cansada, probablemente dolorida y necesitas un tiempo para recuperarte, pues tu cuerpo acaba de pasar por una transformación increíble. Además, tanto tú como tu pareja tenéis una nueva (y gran) responsabilidad que acaparará la mayor parte de vuestro tiempo: vuestro hijo.

Sin embargo, a medida que pasan los meses y nos habituamos a tener al bebé en casa, hay aspectos que se van recuperando, entre ellos el romanticismo, las ganas de pasar tiempo con nuestra pareja, de salir juntos… ¿Cómo podemos mantener todo esto con nuestro bebé? ¡Apunta!

Vuestro hijo os une, no os separa

Esto es algo que hay que tener claro. No cabe duda de que su cuidado os restará la mayor parte de vuestro tiempo, sobre todo al principio. Pero no olvides que el bebé es de ambos, es fruto de vuestra unión, del cariño y el amor que sentís el uno por el otro. No es un punto a parte en vuestra relación, sino uno seguido que implica la llegada de una etapa nueva e increíble que ambos vais a compartir.

No te guardes nada para ti

La comunicación es esencial para mantener una relación de pareja sana. Y lo es más aún con la llegada del bebé. Sois un apoyo el uno para el otro, por eso es muy importante decir en cada momento cómo nos sentimos, qué nos molesta, qué nos gustaría cambiar…

No renuncies a nada

Tendemos a pensar que al convertirnos en padre o madre vamos a tener que dejar de hacer muchas de las cosas que nos gustaban, pero esto es una gran equivocación. ¿Qué ha cambiado? Que ahora tenéis un bebé. ¿Y esto es algo negativo? ¡Al contrario! Ambos podéis seguir haciendo los planes de antes: salir a cenar, viajar, pasar una noche romántica en algún hotel con encanto, practicar deporte juntos… ¡lo que sea! Es cuestión de adaptarse a las circunstancias, no de renunciar a lo que os gusta. Reinventad vuestros planes para incluir en ellos al bebé y disfrutar todos de la experiencia.

El tiempo (libre) es oro

Si tienes un bebé probablemente coincidas en que las horas en las que duerme son como un pequeño regalo. Es tiempo que tienes para ti, para relajarte y descansar. Aprovecha para pasar estos preciados minutos a solas con tu pareja, aunque simplemente los dediquéis a ver alguna película en el sofá o a echaros la siesta. ¡Lo importante es estar juntos!

Tú, ti, te, contigo

¿Y esto qué quiere decir?, te preguntarás. Pues que para mantener el romanticismo con tu pareja teniendo a un bebé a bordo es esencial que te dediques tiempo a ti misma. Que puedas cuidarte, sentirte bien contigo, darte tus propios caprichos y hacer las cosas porque sí, porque te gustan y punto. Siempre dicen que para querer bien a otras personas lo primero es querernos a nosotros mismos, ¿no? ¡Pues a quererse mucho!

Tiempo libre



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