El poder de los cuentos

¡No esperes a que tu hijo empiece a hablar o te entienda para leerle un cuento! Estimula su imaginación con lecturas adaptadas a su edad y para ayudarle a dormir. ¡Toma nota de cuándo debes empezar!    

Un bebé de un año es difícil que pueda concentrarse lo suficiente para aguantar la lectura de un cuento entero. Sin embargo, esto no significa que tu bebé no vaya a ser en el futuro un apasionado de la lectura.

Si quieres ayudar a tu hijo a sentir interés por los libros, la Academia Americana de Pediatría (AAP)* recomienda empezar cuanto antes a leer cuentos a los niños, ya que leerles, hablarles e incluso cantarles desde los pocos meses de vida, les ayuda a ir familiarizándose con las palabras y a través de los libros y sus imágenes también van conociendo sus significados. Además, por otro lado, relacionarán la lectura con algo placentero, un momento dulce en el que pasan tiempo con los padres y sienten su amor y cariño a través de su voz.  

La Asociación Española de Pediatría** de Atención Primaria concuerda en estos beneficios que destacó en una nota de prensa en 2014 para recordar la importancia de la lectura temprana en la infancia. Según se puede leer en esta nota, la AEP afirma que “la lectura mejora la capacidad y el progreso lingüístico de los niños. De hecho, cuanto antes se expone un niño a la lectura, mejor es su capacidad y habilidad lingüística. La lectura no solo inspira el desarrollo del lenguaje en el niño, sino que también es una buena forma de establecer vínculos duraderos entre padres e hijos”.

Como has podido comprobar, los expertos concuerdan en las ventajas de la lectura temprana, así que vamos a ver otros consejos útiles de la Academia Americana de Pediatría para ayudar a tus hijos a amar la lectura. Para empezar, no debes forzarlos a leer, debes ser paciente. Desde muy pequeños ya puedes empezar a leerles libros en voz alta, adecuados para su edad; puedes incorporar voces divertidas y ruidos de animales para entusiasmarlos y divertirlos. Toma la lectura en familia como un hábito diario y da ejemplo leyendo tus libros delante de los pequeños. También es importante que habitualmente visiten la biblioteca y puedan ver que los libros forman parte de entornos conocidos.

Entre los doce y catorce meses un bebé seguramente pueda ya elegir un libro que quiera leer contigo, se lo llevará a la boca y le dará mil vueltas. Además, podrá prestarle atención durante algunos minutos seguidos a la lectura. Por su parte, la AAP recomienda que ayudes a tu hijo en esta tarea buscando el lugar más tranquilo y acogedor posible para leer juntos, nombrando las imágenes que aparecen en el libro, ayudarle a pasar las páginas, usar diferentes voces para los personajes y hacerle preguntas sobre ellos para que pueda señalarlos (por ejemplo, “¿dónde está la ranita?” “¿Quién dice miau?”). También puedes imitar los sonidos de tu hijo e ir descubriéndole otros nuevos, así como más números, más animalitos u otros aspectos relacionados con la historia del cuento.

Si tu hijo quiere que le repitas la misma historia siempre, se comprensiva y creativa (dándole dramatización y teatralización al cuento), ya que la repetición aumenta su comprensión, y si tu pequeño es de esos que no paran quieto ni un minuto, opta por las lecturas cortas, con más dibujos y libros táctiles y sensoriales, de cartón duro. Las rimas les suelen encantar en sus primeras lecturas. ¡No pierdas más tiempo y ayuda a tu bebé a desarrollar su imaginación con mil historias divertidas que encontrarás en los cuentos infantiles!

 

Fuentes: 

* https://www.aap.org/en-us/literacy/Pages/default.aspx

** http://www.aepap.org/sites/default/files/noticia/archivos-adjuntos/np_fomento_lectura_def.pdf

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